Hace veinticinco años, cerca de 50 empresas pioneras se unieron a las Naciones Unidas con el objetivo de alinear sus operaciones y estrategias para avanzar hacia un mundo más sostenible.
El 26 de julio del año 2000, el entonces Secretario General de la ONU, Kofi Annan, lanzó el Pacto Global con una visión ambiciosa: convocar a las empresas de todo el mundo para impulsar los derechos humanos, las normas laborales, el cuidado del medio ambiente y la lucha contra la corrupción.
Así nació una alianza poderosa entre empresas, gobiernos y sociedad civil para construir un mercado global más inclusivo y ético.
Lo que comenzó como un llamado a la acción, hoy es la iniciativa de sostenibilidad corporativa más grande del mundo, con más de 20.000 empresas y 3.000 participantes no empresariales en más de 160 países.
Este año conmemoramos un hito importante: los 25 años del Pacto Global de las Naciones Unidas. En este cuarto de siglo, el Pacto Global ha transformado la forma en que las empresas operan, incorporando la sostenibilidad en el corazón de la estrategia empresarial y fomentando un movimiento global comprometido con prácticas responsables.
Al celebrar este aniversario, reflexionamos sobre lo que hemos logrado y reafirmamos la necesidad urgente de seguir liderando, innovando y colaborando para construir un futuro más justo y sostenible.
Un camino de transformación
En estos 25 años, el Pacto Global ha redefinido lo que entendemos por responsabilidad empresarial. Ha promovido que la sostenibilidad sea una base clave en las estrategias de negocio, fomentado la cooperación entre sectores e influido en políticas y prácticas a nivel global.
A lo largo de los años, ha sido un catalizador de acción empresarial. En 2004, introdujo el concepto de Environmental, Social and Governance (ESG), que hoy es una referencia clave para evaluar el impacto de las empresas. En 2006, con el lanzamiento de los Principios de Inversión Responsable (PRI), se impulsó la integración de factores ESG en los mercados de capitales, impactando en más de 100 billones de dólares en activos. En 2007, la iniciativa CEO Water Mandate posicionó a las empresas como líderes en la gestión responsable del agua. En 2010, los Principios para el Empoderamiento de las Mujeres marcaron un nuevo estándar en la igualdad de género dentro del ámbito laboral.
Poco después, en 2011, los Principios Rectores sobre las Empresas y los Derechos Humanos de la ONU establecieron un piso mínimo de responsabilidad empresarial, introduciendo el concepto de debida diligencia en derechos humanos, para que las empresas puedan identificar, prevenir, mitigar y rendir cuentas por sus impactos negativos, tanto en sus operaciones como a lo largo de sus cadenas de valor.
En 2015, la iniciativa de Metas Basadas en la Ciencia (Science-Based Targets) ayudó a las empresas a alinear sus compromisos climáticos con la evidencia científica más reciente. En 2020, la Coalición de CFOs por los ODS movilizó a líderes financieros para redirigir capital hacia el desarrollo sostenible.
Más recientemente, en 2023, se lanzó la iniciativa Forward Faster, para acelerar la acción empresarial hacia los ODS y reforzar el rol clave de las empresas frente a los grandes desafíos globales.
A lo largo de todo este recorrido, el Pacto Global se ha mantenido firme en su compromiso de apoyar al sector privado en la construcción de un futuro más seguro y próspero para todas las personas.
El trabajo continúa
No nos detenemos acá. Hoy enfrentamos una realidad preocupante: solo el 17% de las metas de los ODS están en camino de cumplirse. Necesitamos una acción empresarial mucho más decidida para abordar el cambio climático, las desigualdades y las brechas financieras.
Ahora, más que nunca, es el momento de que las empresas asuman un liderazgo claro en sostenibilidad.
Fortaleciendo la colaboración entre empresas, gobiernos y organismos de la ONU, el Pacto Global está ayudando a liberar el potencial transformador de alianzas público-privadas, la tecnología, la inteligencia artificial, los sistemas alimentarios y mucho más. Estas alianzas son clave para escalar la innovación, movilizar financiamiento y generar cambios estructurales hacia un mundo más sostenible.
Mirando hacia adelante
De cara a los próximos cinco años, seguimos buscando nuevas formas de expandir la agenda de negocios sostenibles. Desde repensar los sistemas alimentarios hasta explorar la conectividad digital, los Diez Principios siguen siendo el núcleo de nuestro trabajo.
En tiempos de desafíos globales, lograr nuestras metas no es solo importante: es esencial para impulsar un cambio sistémico y asegurar una economía global más resiliente e inclusiva.
Un llamado a la acción
El trabajo del Pacto Global a través de sus eventos, programas, iniciativas y actividades demuestra que las empresas no son solamente motores económicos, sino fuerzas con un enorme potencial para promover los derechos humanos, el cuidado del ambiente y el progreso social.
El 25º aniversario del Pacto Global es una invitación a profundizar la colaboración entre actores de todos los sectores. Juntos—empresas, gobiernos, academia y sociedad civil—podemos trazar el camino hacia un futuro más sostenible, inclusivo y resiliente.